Comprar un piso en Santander tiene un momento especialmente satisfactorio, te entregan las llaves, entras por la puerta y piensas: “Ya está. Es mío”.

Y sí, es tuyo.

Lo que quizá nadie te ha explicado es que, junto con las llaves, la vivienda viene acompañada de una pequeña colección de gastos que no aparecen precisamente en las fotos del anuncio.

IBI, comunidad, seguro, mantenimiento, alguna derrama inesperada… Tener una vivienda en propiedad cuesta dinero incluso cuando la hipoteca está completamente pagada.

Por eso, cuando alguien se plantea comprar un piso en Santander, no debería preguntarse únicamente cuánto cuesta la vivienda o cuánto pagará de hipoteca. Hay otra pregunta igual de importante, ¿Cuánto me costará mantener ese piso cada año?, vamos a hacer números.

Ser propietario no significa vivir gratis

Existe una idea bastante extendida, una vez terminada la hipoteca, vivir en una vivienda propia prácticamente no cuesta dinero, sería estupendo, también sería estupendo que las comunidades de propietarios nunca aprobaran derramas y que las calderas avisaran con seis meses de antelación antes de estropearse.

La realidad es que cualquier propietario tiene una serie de gastos fijos y variables asociados a la vivienda.

Algunos son perfectamente previsibles, otros tienen la desagradable costumbre de aparecer cuando uno acaba de volver de vacaciones.

Entre los principales gastos de tener un piso en Santander encontramos:

  • IBI.
  • Cuota de la comunidad de propietarios.
  • Seguro del hogar.
  • Suministros y costes fijos.
  • Reparaciones y mantenimiento.
  • Derramas extraordinarias.
  • Posibles impuestos y gastos asociados al alquiler, si la vivienda está arrendada.

Y precisamente estos gastos deberían formar parte del presupuesto antes de comprar una vivienda en Santander o Cantabria.

1. El IBI, el Ayuntamiento también sabe que tienes casa

El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) es uno de los clásicos de cualquier vivienda en propiedad. Se trata de un impuesto municipal que paga el propietario del inmueble y cuyo importe depende, entre otros factores, del valor catastral y del tipo impositivo aplicable.

Por tanto, dos viviendas que se venden por un precio parecido en Santander no tienen por qué pagar exactamente el mismo IBI.

Este es uno de esos gastos que merece la pena consultar antes de comprar un piso en Santander. Cuando un comprador analiza una vivienda, conocer el último recibo del IBI permite hacerse una idea mucho más realista de sus costes anuales.

Porque enamorarse de las vistas a la bahía está muy bien, saber cuánto cuesta mantener aquello que está debajo de las vistas también.

2. La comunidad de propietarios, ese pequeño Gobierno dentro de tu edificio

Si compras un piso dentro de un edificio, lo habitual es que tengas que pagar una cuota de comunidad, con ese dinero se financian los gastos comunes, limpieza, iluminación, ascensor, mantenimiento del portal, seguros comunitarios, administración de fincas y otros servicios.

El importe puede variar muchísimo de un inmueble a otro, no cuesta lo mismo mantener una comunidad sencilla que un edificio con varios ascensores, garaje, zonas comunes o servicios adicionales. Al valorar el precio de un piso en Santander, recomendamos no fijarse únicamente en el precio de venta, hay que preguntar:

¿Cuánto se paga de comunidad?

Una diferencia aparentemente pequeña de 50 euros mensuales supone 600 euros al año y 6.000 euros en diez años, sin tener en cuenta posibles incrementos. De repente, aquella pregunta sobre la comunidad ya parece bastante menos aburrida.

3. Las derramas, la palabra favorita de todo propietario

Llegamos a una palabra capaz de cambiar el ambiente de una reunión de vecinos en aproximadamente tres segundos, derrama.

Una derrama es una aportación extraordinaria que debe realizar la comunidad para afrontar determinados gastos que no quedan cubiertos por las cuotas ordinarias. Puede tratarse de reparar una fachada, sustituir una cubierta, renovar instalaciones, realizar obras de accesibilidad o afrontar actuaciones importantes en elementos comunes.

Y aquí encontramos una cuestión especialmente relevante al comprar pisos antiguos en Santander.

Santander cuenta con numerosos edificios construidos hace décadas. Una vivienda puede estar perfectamente reformada por dentro y, sin embargo, pertenecer a una comunidad que tenga pendientes actuaciones importantes en fachada, tejado, ascensor o instalaciones comunes, por eso, antes de comprar, no basta con admirar la cocina recién reformada, conviene saber qué está pasando unos metros más allá de la puerta del piso.

¿Qué debería revisar un comprador?

Entre otras cuestiones, resulta aconsejable conocer el estado económico de la comunidad, comprobar si existen derramas aprobadas o previstas y revisar la información disponible sobre obras importantes. Una derrama considerable puede alterar de forma significativa el coste real de una operación.

En otras palabras, el precio anunciado de una vivienda no siempre es el precio económico completo de convertirse en propietario.

4. El seguro del hogar

Otro gasto habitual es el seguro de hogar, aunque su coste dependerá de la vivienda, las coberturas contratadas y las circunstancias de cada propietario, debería incluirse dentro del presupuesto anual. Conviene distinguir entre el seguro de la comunidad y el seguro particular de nuestra vivienda.

Que el edificio disponga de seguro comunitario no significa necesariamente que todas las necesidades del interior de nuestro piso estén cubiertas.

Si existe financiación hipotecaria, además, habrá que revisar las condiciones relacionadas con los seguros exigibles o contratados.

Es uno de esos gastos que parecen pequeños cuando se observan individualmente, pero que empiezan a sumar cuando hacemos la cuenta anual.

5. Reparaciones y mantenimiento, porque las casas también envejecen

Una vivienda no permanece congelada en el tiempo después de comprarla. Hay electrodomésticos que se estropean, grifos que empiezan a perder agua, persianas que deciden jubilarse unilateralmente y calderas que desarrollan una extraordinaria capacidad para fallar en invierno, por eso es aconsejable reservar cada año una cantidad destinada al mantenimiento de la vivienda.

Además, en Cantabria existe un factor que conocemos especialmente bien, la humedad y el clima. La cercanía al mar y las condiciones meteorológicas pueden influir en determinados elementos de los edificios y viviendas, especialmente si el mantenimiento no ha sido adecuado.

No significa que todos los pisos de Santander tengan problemas de humedad, ni mucho menos, significa que, cuando se visita una vivienda, conviene observar su estado real y el del edificio, no solamente si el salón queda bonito en las fotografías.

6. Los suministros también tienen una parte fija

Electricidad, agua, gas, internet… Naturalmente, muchos de estos costes dependen del consumo pero una vivienda genera determinados gastos incluso aunque el consumo sea reducido. Esto cobra especial importancia cuando hablamos de una segunda residencia en Santander.

Quien compra un apartamento para utilizarlo únicamente durante determinadas épocas del año puede pensar que los gastos serán mínimos mientras permanezca vacío.

Sin embargo, el IBI sigue existiendo, la comunidad continúa cobrando sus cuotas, el seguro continúa vigente y determinados suministros pueden mantener costes fijos.

El piso puede estar descansando tranquilamente mientras la cuenta bancaria continúa trabajando.

Dos pisos con el mismo precio pueden tener costes muy diferentes

Supongamos que estás comparando dos pisos en venta en Santander por 240.000 euros.

El piso A tiene una comunidad moderada, un edificio bien mantenido y actuaciones importantes realizadas recientemente.

El piso B cuesta exactamente lo mismo, pero tiene una cuota comunitaria considerablemente superior y el edificio podría necesitar actuaciones relevantes durante los próximos años.

Sobre el portal inmobiliario parecen dos viviendas de 240.000 euros, desde el punto de vista financiero, quizá no lo sean, por eso una buena decisión inmobiliaria requiere analizar al menos tres cosas

precio de compra + estado del inmueble y del edificio + gastos futuros previsibles.

Qué preguntar antes de comprar un piso en Santander

Antes de firmar una compraventa, conviene intentar tener respuesta, como mínimo, a estas cuestiones:

¿Cuánto se paga actualmente de IBI?

¿Cuál es la cuota ordinaria de comunidad?

¿Existen derramas aprobadas?

¿Hay obras importantes previstas o debatidas por la comunidad?

¿Cuál es el estado general del edificio?

¿Qué sistemas de calefacción y agua caliente tiene la vivienda?

¿Qué gastos habituales de mantenimiento podemos esperar?

¿Existen circunstancias particulares que puedan aumentar el coste de conservar el inmueble?

Son preguntas mucho menos emocionantes que decidir dónde colocar el sofá pero pueden ahorrarte bastante más dinero.

Comprar vivienda en Santander, mirar el precio es solo el principio

Cuando buscamos comprar una vivienda en Santander, es normal concentrarnos en el precio anunciado pero una buena compra no consiste simplemente en encontrar una vivienda que podamos pagar hoy, consiste en encontrar una vivienda que podamos comprar, mantener y disfrutar con tranquilidad durante los próximos años.

Conocer previamente el IBI, la comunidad, las posibles derramas y el estado general del edificio permite comparar inmuebles con criterios mucho más realistas.

Porque una vivienda aparentemente más barata puede terminar siendo más cara y una vivienda algo más cara, pero situada en un edificio bien conservado y con unos gastos razonables, puede resultar una compra mucho más interesante a largo plazo.

En Inmosantander no solo te enseñamos el piso, te ayudamos a entender lo que estás comprando

Comprar casa probablemente sea una de las decisiones económicas más importantes de tu vida. Por eso creemos que enseñar una vivienda consiste en algo más que abrir la puerta, encender las luces y comentar que “el salón tiene muchas posibilidades”.

En Inmosantander, como inmobiliaria especializada en Santander y Cantabria, ayudamos a compradores y propietarios a analizar cada operación con una visión realista, precio, características de la vivienda, situación del mercado, gastos asociados y aspectos que conviene revisar antes de tomar una decisión.

Si estás pensando en comprar piso en Santander, buscas una vivienda en Cantabria o quieres vender tu piso en Santander, puedes contactar con nuestro equipo.

Porque las sorpresas están muy bien para un cumpleaños, Para una compraventa inmobiliaria, bastante menos.